FASE DE PREPARACIÓN // Preparation Phase

Bitácora #1: FASE DE PREPARACIÓN

Durante casi 1 año estuvimos preparando este viaje. Desde que decidimos hacerlo, aprox Junio 2017, tomo todo nuestro tiempo libre, mientras seguíamos trabajando. Siempre más de lo estimado. Y en estos últimos 6 meses, mi dedicación fue tiempo completo, completo.

Primero, conseguir el barco no fue fácil. Salir temprano del trabajo tipo 6pm, correr a la estación de trenes, para viajar 1 hora a algún pueblo de Connecticut, donde en general estaban los barcos candidatos. Para cuando llegábamos solamente quedaba un rato de luz y aprovechábamos para ver uno o dos antes de volvernos a New York. Cuando encontramos a Fanky (que en ese momento se llamaba distinto), fue bastante claro que la búsqueda había terminado.

Hallberg Rassy es un astillero sueco, conocido por hacer barcos oceánicos, duros, que se la bancan, como para un viaje como el que estábamos planeando. 36 pies (o casi 11mts) parecían poco, pero por otro lado hace que todo sea más maniobrable, y accesible. 20 años de vida, pero en un estado tan impecable que parecía de menos. Y, además, era un diseño del conocido diseñador de barcos argentino, Germán Frers. Después de investigar, averiguar y comparar, tomamos la decisión. Y ahí empezó la aventura con Fanky.

Aprovechamos lo que quedaba del verano (y hasta casi fin de otoño) al máximo para navegarlo, conocerlo y trabajarlo. Rápidamente aprendí que si bien un barco parece impecable, tendrá siempre miles de cosas que hacer, sobre todo si uno esta preparando un pasaje oceánico. En ese momento yo seguía trabajando en el centro de reciclaje  de Lunes a Sabado, así que en el tiempo libre (noches y domingos), fuimos avanzando poco a poco. La dificultad máxima era saber qué hacer y con qué prioridad.

Empecé a navegar 3 años antes, contagiada por la pasión que mi pareja tiene por la vela. Con lo cual, no soy ninguna experta en barcos, y él, si bien navegó toda la vida, nunca hizo un viaje así. Para prepararnos, leímos mucho y hablamos con mucha gente. Empezamos a llenar listas interminables de tareas para hacer, organizadas en +/- 15 categorías (velas, cabos, motor, plomería, electricidad, comunicación, emergencias, etc…) Los meses pasaban y la lista se alargaba a medida que aprendíamos más sobre cómo preparar un viaje semejante. Y a la vez, me encontraba aprendiendo un montón de cosas nuevas, desde cambiar la bomba manual del baño con todas sus válvulas, hasta chequear los filtros del motor, reemplazar los sellos y rulemanes del timón, o entender de corrientes oceánicas y meteorología.

En paralelo, Unplastify fue tomando forma y sumando amigas/os. Mis ganas de hacer algo relacionado a la polución plástica de océanos estuvo desde el principio. Cuando escuche a Marcus Ericson (fundador de 5 Gyres) en un evento en el Club de Exploradores de New York, me acerqué inmediatamente ni bien terminó su presentación a ofrecerme para contribuir a los esfuerzos de investigación de su instituto (además de pedirle que firme su libro que yo (muy nerd) ya tenía hace tiempo en mis manos). Mi entusiasmo máximo fue cuando al día siguiente Marcus contestó mi mail, conectándome con la Directora del programa de Científicos Ciudadanos, casi confirmando mi participación. El Instituto 5 Gyres es uno de los que más viene investigando el tema de plástico en océanos en los últimos 15 años, y tienen 34 barcos en el mundo tomando muestras para ellos. Me da mucho orgullo poder ser uno y sumar al saber de este gran problema.

Dos meses antes de zarpar nos mudamos a Fanky. Achicarse de un departamento a un barco no es fácil. Vendimos y regalamos todo lo que pudimos, ya que no teníamos dónde guardarlo. Más o menos lo logramos, llevando algunas valijas para Buenos Aires. El día de la mudanza nos tocó una tormenta de nieve tremenda. ¿A quién se le ocurre mudarse en Marzo a un barco en un varadero medio perdido en Brooklyn? A nosotros, y felices de estar viviendo el comienzo de nuestra aventura desplastificante.

 Primer encuentro con Fanky

Primer encuentro con Fanky

 Navegando a fin de Noviembre

Navegando a fin de Noviembre

 Entrando a Manhattan en nuestro barco anterior, un Melges 24

Entrando a Manhattan en nuestro barco anterior, un Melges 24

 Por encarar tareas de plomería

Por encarar tareas de plomería

 Marcus Eriksen de 5 Gyres en el Club de Exploradores

Marcus Eriksen de 5 Gyres en el Club de Exploradores

 Dia de la mudanza

Dia de la mudanza

Logbook #1: PREPARATION PHASE

We’ve been preparing this trip for almost a year. From the moment we decided to move ahead with the planning, around June 2017, it took all of our spare time, while we continued working at our respective jobs. It always took more time than expected. And, in these last 6 months, I was dedicated full-full-time.

First, getting the sailboat was not easy. We would leave work early at 6pm, run to the train station and take a one-hour train to some Connecticut town, where the candidate boats usually were. Once there, we’d still have some daylight to see one or two before returning to New York. When we found Fanky (with a different name back then), it was very clear that the search was over.

Hallberg Rassy is a Swedish shipyard internationally known for producing blue water sailing yachts, perfect for the trip we were planning. 36 feet seemed small, but on the other hand, makes it more manageable and accessible. 20-years-old, but in great condition with very little use. And, in addition, the famous argentine Yacht designer German Frers designed it. After doing research, digging in, and comparing, we made the decision. And then the adventure with Fanky started.

We used what was left from the Summer (and until the end of the Fall), to sail her, getting to know her and work on her. Quickly, I learner that even when a boat is in almost perfect condition, you still have a million things to do - specially when you are preparing an ocean passage. At that time, I was still working at the Recycling center from Monday to Saturday, so I used all my free time (nights and Sundays) to work as much as I could on her. The major challenge was to know what to do, how, and with what priority.

I started sailing 3 years before, influenced by my partner’s passion for sailing. I am no expert, and he has sailed all his life, but never a cruise like this one. To get ready, we read a lot and talked with as many experienced people as we could. We started an endless to-do list, organized in 15 categories (sails, rigging, engine, plumbing, electricity, comms, emergencies, etc) After months of working, and learning how to well-prepare this trip, the list continued to grow. At the same time, I was learning a set of new skills, from changing the manual head pump and its valvs, to check the engine filters, replace the bearings and seals of the rudder, or understand ocean currents and meteorology.

In parallel, Unplastify was growing and gaining friends. My wish to do something related to plastic pollution in the ocean was a key component from the beginning. When I heard Marcus Erikson (Founder of 5 Gyres Institute) in an event in the Explorers Club of New York, I reached out after his talk to share our adventure and offer our contribution to his institute’s research efforts. (I also asked him to sign his book, which I already had in my hands as a good fan). I was very enthusiastic when the day after, Marcus replied my email, connecting me with the director of Trawl Share program. The 5 Gyres Institute is one of the major researchers of ocean plastic pollution and they had 34 boats in the world taking samples for them. I am very proud to be one of them and contribute to the knowledge of this great problem.

Two months before casting off, we moved to Fanky. Moving from an apartment to a boat is no easy. We had to sell and give away as much as we could, and we were able to bring some bags to Buenos Aires. The day of the move there was a huge snow-storm. Who moves in March to a sailboat in a shipyard lost in Brooklyn? We did, and we were happy to be living the beginning of our unplastify adventure.